El problema del calzado durante los meses más frescos es somete al pie a un aislamiento continuo. Los zapatos cumplen varias funciones: estética, son un complemento más de nuestro estilismo, pero también nos permiten caminar con seguridad. Evitando que pisemos algo que nos pueda ocasionar algún daño en esta parte de nuestro cuerpo. Sin embargo, como clínica del pie en Madrid, te contamos que en casa es adecuado liberarse del calzado y caminar por una superficie segura y caliente.

Caminar descalzo en esta época puede parecerte una locura. Pero, durante meses, siempre llevamos el pie protegido, es recomendable liberarlo de vez en cuando para que pueda respirar. Lo primero que experimentarás es la sensación de libertad. Esta es, sin duda, una de las grandes ventajas: el pie puede descansar. Aumentando, también, la movilidad de todas las partes que lo componen: el tobillo, lo dedos, etc. Liberarse de la presión de los zapatos produce una infinita sensación de bienestar.

Lo que quizá no sabias es que caminar descalzo mejora la circulación sanguínea, convirtiéndolo en una práctica muy recomendable. Sin contar que estamos mejorando nuestra capacidad postural. Caminar sobre una superficie dura sin calzado puede mejorar nuestra forma de pisar. De hecho, cuando los bebés comienzan a dar sus primeros pasos también es aconsejable que lo hagan descalzos.

Algunas enfermedades de tipo reumático causan dolor en las articulaciones, algo que puede aliviarse al caminar descalzos. Seguramente, estarás pensando que con el frío podrías resfriarte. La mejor opción es caminar sobre moqueta o suelo de madera en una vivienda con calefacción. Pero, además, siempre puedes optar por ponerte unos calcetines gordos y calentitos. Todo son ventajas y es que caminar descalzo puede mejorar los problemas de sudoración o de malos olores por el uso habitual del calzado.

Algo tan sencillo como llegar a casa y deshacernos de los zapatos puede ser la clave para sentirse mejor. Además, caminar descalzo nos lleva, irremediablemente, a recuerdos de la infancia cuando descalzos disfrutábamos jugando. Desde Clínica PodoSalud queremos destacar que es importante revisar la salud de nuestros pies, por lo que siempre es aconsejable visitar al podólogo con regularidad.