Frecuentemente sufrimos dolores musculares, sin embargo, erróneamente solemos atribuirlos a una corriente, una mala postura al dormir o un mal gesto. Generalmente, cuando un paciente determina que ha llegado la hora de acudir al fisioterapeuta es porque el dolor es realmente insoportable. También puede darse el caso de que el paciente haya aliviado su dolor mediante la ingesta de antinflamatorios u otros medicamentos, pero finalmente el dolor ha vuelto a aparecer. Desde nuestra experiencia en el ámbito de la fisioterapia deportiva en Madrid podemos establecer que acudir al especialista en un primer momento implica un tratamiento mucho más corto y liviano para acabar con el malestar.

Al quitarle hierro al asunto, optar por la automedicación o esperar a que el dolor remita por sí solo, estamos agravando el problema y, por la tanto, el tratamiento necesario posteriormente será más largo y la recuperación más difícil. Enmascarar el dolor mediante la ingesta de medicamentos sólo agrava el problema.

El fisioterapeuta no sólo está para tratar lesiones ocasionadas por un traumatismo o algún accidente. Entre sus funciones principales conviene destacar la posibilidad de evitar posibles lesiones musculares ocasionadas por malas costumbres posturales. Acudir a la consulta del fisioterapeuta al menor indicio de contractura puede evitar numerosos dolores de cabeza.

Quizá existe cierto miedo a acudir a la clínica de fisioterapia por miedo a sufrir dolor durante el tratamiento. Otra concepción errónea, pues cuando antes acudamos al especialista antes conseguiremos mitigar el dolor. El trabajo multidisciplinar que ejerce el fisioterapeuta tiene una mayor incidencia sobre la dolencia, siendo más eficaz y rápido que cualquier otra alternativa posible para eliminar la molestia. Además, actuar a tiempo puede prevenir lesiones de mayor consideración.

En Clínica PodoSalud estamos especializados en la fisioterapia deportiva en Madrid, pero nuestro trabajo consiste en ayudar a cualquier paciente con problemas musculares, desde la más mínima dolencia hasta conseguir una recuperación funcional. El dolor es un mecanismo natural del que dispone nuestro organismo para avisarnos de que algo no va como debiera. Por ello, cuando el dolor aparece en el tejido muscular no debemos obviarlo y lo más recomendable será acudir al especialista de la salud más adecuado.