En nuestra clínica podológica en Madrid, al margen de los problemas que atañen a la salud de tus pies, ofrecemos muchos otros tratamientos para mejorar tu calidad de vida. Por ejemplo, la acupuntura. En este post vemos cómo esta técnica milenaria puede ayudar en eventuales problemas de infertilidad.

Lo primero que queremos poner de relieve es que la acupuntura es una disciplina reconocida con evidencia científica y avalada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para tratar algunas patologías. La acupuntura se fundamenta en la punción de puntos estratégicos a lo largo de los meridianos energéticos para armonizar el cuerpo, la mente y el espíritu. Actúa mejorando e incluso solucionando los desequilibrios energéticos que provocan algunas enfermedades. En Clínica Podosalud nos permite tratar un amplio abanico de dolores.

Cómo puede ayudar a lograr un embarazo

La acupuntura está indicada en la prevención y tratamiento de problemas gastrointestinales, urinarios, alteraciones ginecológicas, infertilidad, armonización del embarazo, sintomatología de la menopausia, etc.

El tratamiento de acupuntura que ofrecemos a las personas, tanto hombres como mujeres, que buscan un embarazo, estimula la capacidad para regular todos los metabolismos del cuerpo. Se logra de forma natural regular los procesos de ovulación y menstruación en la mujer y la morfología y maduración del esperma en el hombre. Con la acupuntura logramos aumentar la irrigación sanguínea de la cavidad pélvica y mejorar la función ovárica. De esta forma se genera un engrosamiento del endometrio para facilitar la implantación del óvulo. Y no solo eso, sino que la acupuntura reduce o elimina la ansiedad y el estrés, dos factores que pueden interferir en el proceso de reproducción.

Hay que tener en cuenta que los resultados no son inmediatos. Lo recomendable es tratarse con acupuntura de forma semanal durante al menos un periodo de tres meses. Se empezarán a dar cambios en el ciclo menstrual normalmente después del primero. Los cambios en la maduración de los folículos y en el esperma tardarán sobre tres meses. Como te puedes imaginar, es clave estudiar a fondo a la persona antes de empezar con un tratamiento de este tipo.