La elección del calzado puede considerarse un factor a tener en cuenta con el fin de preservar nuestra salud y evitar posibles lesiones. Sin embargo, cobra más importancia si cabe, cuando se trata de elegir los zapatos más adecuados para los pequeños de la casa. Es necesario tener en cuenta, que los niños se encuentran en fase de crecimiento, por lo que se vuelve fundamental el uso de un calzado adecuado que permita la movilidad de todas las articulaciones del pie. Cuando no es necesario el uso de un calzado correctivo, como consecuencia de una patología, hay más margen de error, pero no conviene escatimar en el calzado infantil, ya que el uso de unos zapatos inadecuados puede desencadenar problemas y lesiones en los menores.

Desde nuestra experiencia como clínica podológica en Madrid te contamos que la importancia de la elección del calzado de los niños, reside en que es durante esta etapa cuando las personas desarrollamos nuestra manera de caminar y comenzamos a realizar actividad física. El zapato debe ser resistente, para soportar los envites; flexible para permitir la movilidad del pie y contar con la sujeción adecuada para que el pie no baile dentro del zapato. En última instancia, habrá que estar pendiente de que el calzado no se ha quedado pequeño, lo que puede provocar heridas y lesiones en los niños.

En PodoSalud Clínica te recomendamos seguir una serie de premisas básicas a la hora de comprar el calzado para tus hijos.

  1. No debe ser rígido, cuando los niños comienzan a caminar y correr necesitarán poder flexionar el pie y el tobillo. Lo más adecuado es optar por un zapato o zapatilla por debajo de los huesos del tobillo.
  2. Obviamente el calzado debe de ser plano, pero con una suela adecuada. De este modo, se favorece que el pequeño aprenda a mantener el equilibrio, mientras se cuida de la salud de su espalda y sus piernas.
  3. Los materiales más adecuados para los zapatos serán la piel o el cuero, que permiten al pie transpirar.
  4. Es importante que el zapato seleccionado presente un buen sistema de sujeción, con cordones o velcro. Será recomendable huir del calzado que no se adapta el pie y se sale a cada paso.
  5. El zapato debe ser de su talla, no quedarle pequeño. Debe haber suficiente espacio entre su dedo más largo y el zapato. Tampoco es buena idea comprar un calzado amplio con el fin de que le dure más tiempo, ya que podría causarle lesiones o alterar su modo de caminar.