Tenemos la sensación de que los zapatos planos son mucho más cómodos, sobre todo en el caso de las mujeres que, a menudo, suelen llevar tacones. Sin embargo, el calzado tan plano que casi no tiene suela no es recomendable. En nuestra clínica podológica en Madrid sabemos bien que esta alternativa puede ser fuente de lesiones y daños. Si lo pensamos un poco no resulta extraño, los zapatos sin suela obligan a nuestra anatomía a absorber los impactos del pie con el suelo al caminar. El caso más habitual lo encontramos en las bailarinas o manoletinas que vemos habitualmente en niñas y mujeres jóvenes.De hecho, son muchas las féminas que llevan un par de este tipo de zapatos para cambiarlos y quitarse los zapatos después de varias horas. Es frecuente ver esta práctica en bodas y otro tipo de eventos. Como ya hemos comentado, este uso no es aconsejable, ya que estos zapatos no ofrecen un apoyo adecuado para el arco del pie, tampoco para el talón.

El calzado demasiado plano, hace sufrir en exceso al sistema alquíleo – calcáneo – plantar, de quien depende el primer movimiento de cada paso. Cuando llevamos un calzado sin suela, en el momento en que el talón entra en contacto con la superficie del suelo, el tobillo se flexiona gracias al tendón de Aquiles. Este hecho puede provocar un exceso de tensión en el hueso del talón y las fascia plantar. Esto es lo que ocurre cuando aparece la fascitis plantar por un abuso de las chanclas. Esta patología suele provocar dolor y molestias en la planta del pie.

Normalmente esta lesión surge en esta época del año, porque abusamos de calzado excesivamente plano. Pero, si lo hacemos de forma habitual este dolor puede aparecer en cualquier época del año. Evidentemente, no estamos diciendo que haya que usar tacones, pero sí algún calzado con un poco de elevación en la zona del talón. Desde Clínica PodoSalud te contamos que la mejor alternativa para caminar cómodo y no sufrir lesiones son los zapatos con unos cuatro centímetros de elevación en la zona del talón.