Lo sabemos, existen muchas formas de atarse los cordones de los zapatos o de las zapatillas deportivas. En muchos casos, es una cuestión esencial para protegernos frente a posibles lesiones a la hora de hacer deporte. Pero, muchas otras, simplemente responde a una cuestión estética. En este sentido, desde nuestra clínica del pie en Madrid queremos comentarte que el modo que elijas para hacerlo puede suponer una alternativa mucho más cómoda para ti e, incluso, eliminar dolores o molestias en esta parte de tu anatomía.

Los pies son uno de los grandes olvidados, con frecuencia ignoramos la necesidad de visitar a un  podólogo para realizar revisiones y detectar posibles problemas antes de que estos se agraven. Puede parecer una tontería, pero el modo en el que atamos nuestros zapatos puede darnos muchas respuestas sobre diferentes problemas en los pies. Un especialista en la materia puede decirte cómo atar tu calzado en función de las peculiaridades de tus pies. Desde Clínica PodoSalud queremos ofrecerte los siguientes consejos:

  • Molestias en los dedos de los pies: Hacer la lazada final en diagonal sirve para aliviar la presión en la zona delantera del zapato. De esta forma, tan sencilla, reducimos las molestias relacionadas con la presencia de callos, problemas con las uñas o malformaciones en los dedos.
  • Empeine alto: La lazada separada de la lengüeta nos permite reducir la presión en la zona del empeine, sobre todo si coincide en la zona central de la lengüeta que puede ocasionar molestias o roces.
  • Pie ancho en la zona de los dedos y talón estrecho: En este caso, lo más recomendable es jugar con cordones más cortos y adaptar la fuerza y la lazada a cada parte del pie, podemos hacerlo más flojo en la parte delantera del pie y más fuerte al final, para ajustar el calzado al talón y evitar perderlos al caminar.
  • Molestias en el empeine: Si tenemos heridas o rozaduras en el empeine, lo más adecuado será saltarse un par de ojales a la hora de atarse los zapatos, ya que reduce notablemente la presión en la zona.

Si con un determinado calzado notas que el talón resbala y se mueve demasiado, lo más adecuado será utilizar el patrón de lazada cruzada con un buen nudo a la altura del tobillo lo que permitirá fijar el talón a su sitio original.