Las plantillas a medida son un tratamiento para corregir algún problema en la pisada que puede desencadenar una lesión o cualquier otra patología en el paciente. Para diseñar estas plantillas será necesario realizar un estudio biomecánico en Madrid o en cualquier otro lugar. Será responsabilidad de los podólogos realizar un diagnóstico adecuado y determinar el mejor tratamiento para cada caso en concreto. Las plantillas son diseñadas por los profesionales con el objetivo de adaptarse a las necesidades del paciente y para que sean lo más precisas posible se utiliza un software innovador.

 

También se pueden emplear diferentes materiales para conseguir los objetivos previstos con el tratamiento y para dar respuesta a las necesidades de cada usuario. El diseño es totalmente personalizado a cada paciente y, además, serán necesarias varias reuniones para valorar la evolución de los pacientes o analizar si el material utilizado es el más adecuado.

 

Antes de realizar el diseño, será necesario digitalizar el pie del paciente con un escáner de láser que permite crear un molde del pie en 3D. Los podólogos utilizarán el resultado del estudio biomecánico y el molde digital para diseñar de forma interactiva la plantilla más adecuada para cada caso en concreto. Esta es la herramienta básica para crear el tratamiento que nos permite corregir los problemas en la pisada que puedan terminar por causar daños al paciente. La elección del material es un factor importante, casi tanto como la forma de las plantillas pensada para realizar las correcciones oportunas.

 

Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que el cuerpo humano es asimétrico. Es frecuente que tengamos una pierna más larga que otra y lo mismo puede pasar con los brazos. El resultado del estudio biomecánico será esencial para elegir los materiales más adecuados o las correcciones necesarias.

 

En cualquier caso, desde Clínica PodoSalud queremos destacar que la solución no siempre serán las plantillas. En muchos casos, la mejor forma de corregir el problema será decantarnos por otras terapias físicas o, incluso, quirúrgicas. Sea como sea, visitar al podólogo es la mejor forma posible de conocer el alcance del problema y sus posibles consecuencias. Así como el mejor tratamiento para corregirlo.