Cada día somos más conscientes de que hacer deporte es una cuestión fundamental para tener una vida saludable. Existen diferentes modalidades de ejercicio, lo más adecuado es elegir aquella disciplina que más nos guste para no relacionar la práctica deportiva como una obligación. Sin embargo, como centro de fisioterapia deportiva en Madrid te contamos que toda actividad física lleva asociado cierto riesgo de sufrir lesiones. Uno de los deportes más practicados, junto con el running o el ciclismo, es la natación. En esta entrada vamos a abordar qué tipos de problemas o lesiones suelen darse con frecuencia al nadar.

Hablamos de uno de los deportes que contribuye al fortalecimiento de la mayoría de los músculos del cuerpo humano y sirve, además, para aumentar la resistencia y mejorar la coordinación de los movimientos. Aunque el impacto de las lesiones en este deporte es inferior al de otras disciplinas, no está exento de padecerlas. Lo más habitual es que surjan calambres y problemas de mayor consideración en zonas como: los brazos, hombros, rodillas, caderas, espalda y pies.

Cuando practicamos natación solemos pasar bastante tiempo en vestuarios y zonas húmedas, por este motivo debemos poner especial atención en proteger nuestros pies para evitar la aparición de hongos. Recuerda llevar unas chanclas y protege tus pies en la medida de lo posible. Sin embargo, este no es el problema más grave que se puede dar. Lo más habitual es sentir calambres en los pies o sensación de adormecimiento. Es algo completamente normal, al cambiar la postura del pie para nadar, donde se produce una hiperextensión de alrededor de 180º. Desde Clínica PodoSalud te recomendamos hacer estiramientos antes y después de la práctica deportiva, con este sencillo paso podemos evitar los calambres.

A la hora de nadar, los tobillos también tienen cierta relevancia. Sobre todo al practicar algunos estilos de natación, tirarnos al agua o impulsarnos con las paredes de la piscina. Ciertos movimientos del tobillo pueden provocar la inflamación de los tendones extensores, lo cual es doloroso y puede alejarnos temporalmente de la natación. Si practicas este deporte de forma habitual siempre puedes consultar con tu fisioterapeuta algunas cuestiones básicas para evitar lesiones y molestias.