Todos sabemos que los niños crecen a pasos agigantados, la ropa y el calzado enseguida dejan de servirles y tenemos que renovar su vestuario. Desde nuestra clínica podológica en Madrid, te contamos que los pies de los más pequeños de la casa crecen entre los 7 y los 8 milímetros cada tres meses. Es un dato a tener en cuenta, ya que el calzado debe ser adecuado a todas las edades, pero más si cabe durante el período infantil, cuando los pies se encuentran aún en desarrollo. Por todo ello, podemos adquirir zapatos amplios (que no grandes) que permitan el crecimiento del pie sin hacerles daño. En el caso de los bebés debemos poder introducir un dedo por la parte posterior del zapato, mientras que para niños que caminan será necesario asegurarse de que el zapato no le aprieta.

La elección del calzado para niños se convierte en una cuestión fundamental, sobre todo entre los 3 y los 7 años. En verano los zapatos son mucho más abiertos y resulta más sencillo determinar si son o no de la talla adecuada. De todas formas, desde PodoSalud Clínica queremos presentarte algunas premisas adecuadas para elegir bien el calzado de los peques.

  1. Los zapatos deben llegar hasta debajo de los huesos laterales del tobillo, pero asegurándonos de que son lo suficientemente flexibles para permitir el movimiento de las articulaciones.
  2. La plantilla de los zapatos es otra cuestión importante, deberá de ser plana y flexible.
  3. Lo más adecuado será un zapato plano con un tacón de unos tres centímetros para favorecer el equilibrio de los niños. Por delante deberán ser anchos para permitir el libre movimiento de los dedos del pie y que no les hagan daño.
  4. Los materiales de los que se compone también serán importantes, la piel y el cuero son más flexibles y permiten la transpiración del pie.
  5. Es importante que los zapatos agarren bien el pie, por lo que será adecuado que cuente con cordones o velcro en el empeine para que no tengan que preocuparse de perder los zapatos y puedan caminar o correr sin problema.
  6. Los zapatos cumplen su función en la calle, pero en casa siempre es recomendable dejar el pie libre, podemos utilizar calcetines antideslizantes o zapatillas, son mucho más cómodas y permiten que el pie descanse.
  7. Será necesario comprobar que entre el dedo grande y el zapato queda espacio suficiente para que nos les hagan daño.
  8. El mejor momento del día para probarse los zapatos es a última hora, cuando los pies están ligeramente hinchados.