Los bebés normalmente empiezan a andar poco después de cumplir el año, en torno a los 14 meses, aproximadamente. ¿Es en este momento cuando debemos empezar a ponerles zapatos? Desde nuestra clínica podológica, recomendamos no poner zapatos a un bebé hasta que no empiece a caminar en la calle.

Factores a tener en cuenta antes de calzar a un bebé

Hasta los tres años, la mayoría de los niños suelen tener los pies planos. Cuentan con una capa de grasa en la planta del pie, lo que les permite tener un mejor contacto con el suelo para empezar a andar. Esto es fundamental para su aprendizaje, ya que caminar descalzo les ayudará a estimular la capacidad de agarre en sus dedos, así como al buen desarrollo de los huesos y ligamentos.

Cuando comienzan a dar los primeros pasos, los padres se plantean si ya es el momento de ponerles unos zapatos. Lo primero a tener en cuenta, es que resulta muy complicado ponerle zapatos a un bebé, y lo es más aún que los mantengan puestos a lo largo del día. La clave aquí, es saber que todavía no son necesarios hasta que el niño no empiece a caminar en la calle. Mientras tanto, la función de los zapatos es puramente estética.

Eso sí, siempre que estemos en el exterior, aunque el bebé todavía no haya empezado a andar, es esencial proteger sus pies de la suciedad. Para ello, podemos ponerles unos zapatas, que les quitaremos al llegar a casa.

Pasos a seguir antes de empezar a ponerle zapatos

Con todo esto en mente, si el bebé aún no camina, es mejor que vaya descalzo por la casa. En caso de que haga frío, la solución es utilizar unos calcetines antes que unos zapatos. Cuando el pequeño comienza a querer incorporarse e intentar andar, lo más adecuado es ponerle calcetines con suela antideslizante, sobre todo si la casa no cuenta con moqueta o alfombra.

Una vez que el niño empieza ya a andar por la calle, debemos ponerle el calzado más adecuado para no interrumpir su correcto desarrollo. Por eso, es importante no utilizar calzado abotinado, ya que impide la movilidad correcta del tobillo. Además, es necesario usar suelas que sean flexibles, que las puntas de los zapatos sean anchas y largas, así como utilizar materiales transpirables.