A toda persona que se pasa por nuestra clínica podológica en Madrid le insistimos en la importancia de elegir la equipación adecuada para practicar ejercicio. Y, como no, parte clave de esta es el calzado. Escoger adecuadamente el calzado deportivo es muy importante para evitar posibles lesiones. Vamos a ver algunas cuestiones al respecto.


Como puedes imaginar, la elección del calzado dependerá entre otras cosas de la disciplina deportiva. Cada tipo de calzado deportivo tiene diseños especiales según los diferentes movimientos que requiere cada deporte de cara a prevenir eventuales lesiones.

También depende de la superficie, el terreno sobre el que se practicará el deporte. Por ejemplo, no produce el mismo impacto en el aparato locomotor correr sobre superficies duras, blandas que deslizantes. Dicho de otro modo, no es lo mismo correr sobre tierra que sobre asfalto o suelos sintéticos.


En Clínica Podosalud te recordamos que para elegir el calzado deportivo adecuado también hay que atender a la morfología del pie (cavo, normal, plano) y a la de los dedos (griegos, egipcios o cuadrados).


Estudio de la pisada, clave para hacer la elección acertada

Será determinante para escoger el calzado deportivo el analizar la forma particular de realizar la marcha de cada persona. Se estudian las zonas de presión y carga para comprobar si el paciente es pronador, supinador o neutro. Este estudio debe de ser desarrollado siempre por un podólogo para poder detectar algún tipo de anomalía y tratarla como es debido. Además de lo anterior, también hay que tener en cuenta el peso de la personas, su desarrollo muscular y su flexibilidad para ver qué calzado deportivo le encaja mejor. Recuerda que las zapatillas son personales, que no se comparten. Las que son adecuadas para un deportista pueden no serlo para otro. La talla la elegiremos en función de cómo se adapte el calzado al pie que se tenga un poco más grande. Mención especial merece el tema de los calcetines. Lo aconsejable es probar las zapatillas con el calcetín que se vaya a utilizar. 

Por último, las lesiones más comunes relacionadas con el uso de calzado deportivo inadecuado son los esguinces, luxaciones, tendinitis o inflamación del tendón de Aquiles, fracturas, sobrecargas musculares, distensiones musculares, pie de atleta, rozaduras, ampollas, callos o quemaduras.