Con el calor propio del verano buscamos formas agradables de refrescarnos, la playa o la piscina son un buen plan para conseguirlo. Pero, también, podemos visitar parques acuáticos y otros espacios de ocio que nos permitirán disfrutar de esta estación del año. Sea como sea, si queremos evitar problemas que hagan necesaria una cirugía del pie en Madrid deberemos extremar las precauciones en los complejos acuáticos con el objetivo de evitar lesiones como golpes, cortes o el contagio de hongos.

El uso de chanclas en la piscina es una cuestión fundamental para mantener nuestros pies a salvo de microorganismos. Pero no podemos evitar los roces, llevar los pies descubiertos también puede suponer un problema al ser más fácil recibir golpes en esta parte de nuestro cuerpo. Otra cuestión importante es evitar tener los pies húmedos de forma constante, ya que es el hábitat ideal para la proliferación de los hongos.

Evidentemente, tampoco es recomendable anda descalzos por el césped, ya que podemos cortarnos, pincharnos o quemarnos si pisamos zonas muy calientes por la incidencia del sol. Mejor que el uso de chanclas será la utilización de cangrejeras o escarpines. Hoy en día, ya podemos encontrar en diversos establecimientos calcetines de agua que se fabrican con silicona y tienen una textura similar al del gorro de baño.

Desde Clínica PodoSalud queremos hacer hincapié sobre la necesidad de usar chanclas en las zonas comunes, como las duchas y superficies que muchas personas pisan descalzas. Se trata de una condición importante para tratar de evitar el contagio de hongos que pueden ocasionarnos diferentes problemas. Secar los pies y las chanclas o cambiarse de calzado para mantener la humedad alejada, también será importante.

Un buen momento para darles descanso a nuestros pies y secarnos es la hora de la comida, podemos sentarnos al sol o bien secarnos con la toalla para disfrutar de un rato de relax. Además, después deberemos tener cuidado con la digestión. Si tras una larga jornada en la piscina, en el río o en el parque acuático presentamos heridas o rozaduras en los pies, podemos lavarlas con agua y jabón y aplicar una pomada. Aunque si las secuelas son de consideración, lo más recomendable será visitar a un podólogo para que le ponga remedio y nos aplique el mejor tratamiento posible.