Generalmente, durante todo el año no nos preocupamos en exceso de nuestros pies. Pero con la llegada del buen tiempo y el calor, descubrimos esta parte de nuestro cuerpo. Calzado fresquito, chanclas o sandalias, son nuestro atuendo más habitual. Además, en nuestra clínica podológica en Madrid, sabemos bien que en esta época del año la actividad se multiplica. Aprovechamos para hacer más actividades al aire libre, vamos a la playa, etc. Por todos estos motivos es habitual que en verano nuestros pies se sequen, agrieten y descamen.

No es muy agradable, pero es el precio a pagar por no prestar más atención a esta zona de nuestra anatomía durante el resto del año. En cualquier caso, aunque no es un problema demasiado grave, es recomendable saber los motivos por los que esto ocurre para poder, así, ponerle solución.

¿Por qué aparece la descamación de los pies?

  1. Con el calor extremo es fácil que nos deshidratemos ligeramente, muchas veces no nos damos ni cuenta, pero perdemos más cantidad de líquidos de los que ingerimos. Este factor supone que los pies se sequen. Habitualmente, la zona más afectada suele ser el talón que tiende a agrietarse, ocasionando molestias.
  2. Otro problema frecuente es la dermatitis exfoliativa. Esta patología se produce ante la presencia de hongos en los pies que generan una infección en la zona de la planta. Aunque también puede desencadenar el pie de atleta, en cuyo caso la descamación irá acompañada de otras molestias como picazón y ardor.
  3. Existe, también, un tipo de psoriasis que puede afectar a los pies. Hablamos de la eritrodermia que crea una serie de eczemas que también acaban por desencadenar una descamación de la piel.
  4. Finalmente, podemos hablar de una dermatosis crónica, conocida como dishidrosis, que afecta a las palmas de las manos y a las plantas de los pies.

Seguramente, te estarás preguntando qué puedes hacer para cuidar la salud de tus pies este verano. Desde Clínica PodoSalud te contamos algunos secretos básicos para evitar la descamación y presumir de pies durante los próximos meses.

  • Prestar atención a los calcetines y al calzado utilizado, asegurándonos de que es el adecuado para cada caso en concreto.
  • Mantener una higiene de los pies adecuada.
  • Prestar atención a la hidratación y cuidado de esta zona corporal.