Los faraones egipcios fueron los primeros en preocuparse por la salud de sus pies, ya que al parecer contaban con cuidadores para esta parte específica de su anatomía. Así que podemos establecer los orígenes de la podología en esta cultura egipcia, tan fascinante. Los primeros indicios de este hecho se obtuvieron en un bajo relieve del año 2400 a.C. donde se aprecia una operación de un dedo. También se han hallado diversos jeroglíficos que revelan cuestiones relacionadas con la reflexología podal. Evidentemente, esta disciplina ha evolucionado notablemente en estos años hasta llegar a los tratamientos modernos y novedosos como nuestro estudio biomecánico en Madrid.

El cuidado de los pies continuó latente a lo largo de la historia. En la civilización romana, por ejemplo, algunos baños ofrecían a sus visitantes las posibilidad de realizar algún tratamiento para eliminar callosidades o durezas, así como mejorar el estado de sus uñas. Si viajamos hasta Grecia descubrimos al inventor de las plantillas, Hipócrates. Este ilustrado ideó una especie de calzado especial con el objetivo de acabar con el problema de las durezas.

Puede que los pies sea una de las partes del cuerpo más olvidadas, pero su salud es tan importante como la de cualquier otra zona. La podología nace para paliar los problemas que pueden surgir en esta zona concreta y que, además, pueden ocasionar un sinfín de dolores y molestias. La evolución de esta disciplina sanitaria ha viajado a lo largo de la historia, hasta el siglo XX cuando la podología se constituye en profesión por sí misma. Hasta el momento estos tratamientos eran ejecutados por lo que se conocían como callistas.

Los americanos fueron pioneros en la práctica podológica durante años, en EE.UU se creó la primera Asociación de podólogos en 1895. Sin embargo, en España ese reconocimiento llegó mucho más tarde, hasta 1955 no se impartió la podología como disciplina en una Universidad. Hubo que esperar bastante más, hasta 1988, para que esta disciplina sanitaria cobrara el rango que merece: estudios de primer grado, en lugar de una asignatura más de la carrera de enfermería.

En Clínica PodoSalud queremos poner de manifiesto la importancia de cuidar nuestros pies, aunque no los mostremos a menudo son una parte fundamental de nuestro cuerpo, que afectan en gran medida a nuestra capacidad de caminar y movernos. De hecho, nuestro servicio de estudio biomecánico de Madrid es una ayuda esencial para mejorar el rendimiento de la elite deportiva. Pero también puede ayudarte a corregir un defecto en la pisada, mejorando tu salud y previniendo la posibilidad de sufrir alguna lesión en el futuro.