“Onicomicosis” es el término técnico que se emplea para nombrar cualquier infección que se produzca por la presencia de hongos en las uñas de los pies, sea cual sea la causa que la produce. Este tipo de problema es más frecuente de lo que pueda parecer y es una de las principales causas de visita a nuestra clínica podológica en Madrid. Dichas infecciones aparecen principalmente ante la presencia de tres tipos diferenciados de hongos, como son:

  1. Levaduras
  2. Dermatofitos
  3. Mohos no dermatofíticos

En Clínica Podosalud te recomendamos que al menor indicio de la presencia de hongos en las uñas de los pies acudas a un especialista, ya que el diagnóstico de los mismos deberá realizarse en un laboratorio. Entre los principales síntomas de la presencia de hongos podemos destacar: decoloración de la uña, engrosamiento de la superficie de la uña, aspecto quebradizo, mal olor, etc.

Las principales causas que pueden desencadenar la presencia de hongos en los pies responden a dos condicionantes: riesgo intrínseco de la propia persona o, bien, como resultado de factores externos. Los factores endógenos, propios de una determinada persona, pueden responden a una alteración del metabolismo, problemas inmunitarios o vasculares. Pero también se dan factores exógenos, como caminar descalzos por zonas de riesgo, problemas de traspiración en la piel o traumatismos.

En nuestra clínica podológica en Madrid llevamos a cabo diferentes tratamientos para eliminar las infecciones relativas a la presencia de hongos en las uñas de los pies. En cualquier caso, dichos tratamientos pueden combinarse con el objetivo de alcanzar los mejores resultados posibles. Podemos clasificarlos en tres categorías diferenciadas:

  • Tratamientos tópicos: Consiste en la aplicación de una solución medicamentosa en formato de laca o brillo de uñas. La periodicidad de la aplicación variará en función del producto seleccionado para cada problema concreto. En cualquier caso, este tipo de tratamientos cuentan con un problema añadido: pueden prolongarse en el tiempo hasta los 6 meses.
  • Tratamientos sistémicos: Son tratamientos que se consumen vía oral para las infecciones en las uñas de los pies. Son muy efectivos, si bien es cierto que deberán prolongarse alrededor de los tres meses y pueden resultar perjudiciales para el hígado.
  • Tratamientos láser: Una vez más, la evolución tecnológica nos ofrece una técnica innovadora para solucionar un problema frecuente. La eficiencia de este tipo de tratamiento alcanza el 98%. Mediante un proceso de termólisis, un láser de luz pulsada consigue eliminar el agente patógeno. El número de sesiones necesario dependerá del tipo de hongo que se encuentre en la uña y cada problema concreto.