Uno de los deportes más recomendados por los profesionales de la salud es la natación. Tanto médicos como fisioterapeutas están de acuerdo en destacar las bondades de esta actividad física. En nuestro centro de fisioterapia deportiva en Madrid estamos de acuerdo en que es una de las prácticas deportivas más completas, que nos permite trabajar gran cantidad de músculos de forma simultánea, pero también puede provocar lesiones cuando no se realiza de manera adecuada.

Lo primero que habrá que tener en cuenta es que no todas las personas son iguales, por lo que no se puede hacer la misma recomendación para todos. La frecuencia con la que se practica la actividad también será una cuestión a tener en cuenta, así como el estilo de natación que se ejecuta. Resulta evidente que no podemos realizar las mismas recomendaciones de forma generalizada, ya que cada persona será diferente.

La natación es un ejercicio físico que puede resultar muy saludable, pero hay que tener en cuenta que todos los deportes conllevan riesgo de lesión, por ello hay que practicarlos siempre con mesura y realizar los calentamientos previos y posteriores necesarios para evitar males mayores. Antes de comenzar a nadar con frecuencia es necesario tener un fondo y unos niveles de fuerza adecuados en diferentes músculos para evitar lesiones.

Cuando no estamos acostumbrados a realizar deporte con frecuencia es recomendable ponerse en manos de profesionales que nos ayuden a gestionar la actividad, los ejercicios, las repeticiones, las frecuencias, cuestiones clave para evolucionar y hacerlo de forma saludable, evitando las lesiones.

Uno de los grandes problemas de la natación reside en que no resulta sencillo tener una técnica adecuada. Se trata de un ejercicio que combina movimientos repetitivos. Si nadamos a crol, podemos sufrir lesiones en el hombro, ya que repetimos un movimiento al que no estamos demasiado acostumbrados. Las más graves son la tendinitis de supraespinoso o del manguito rotador, son muy dolorosas y pueden llegar a ser incapacitantes.

También son frecuentes los problemas en el cuello, fruto del movimiento propio para respirar cuando nadamos a crol. No es muy habitual cuando la práctica deportiva no es excesiva, ya que en general se trata de movimientos armónicos.

Las lesiones en la zona lumbar también son un riesgo, aunque su incidencia no es demasiado elevada. En Clínica PodoSalud sabemos bien que la mejor forma de evitar estos daños será trabajar de forma previa la estabilidad lumbar. En cualquier caso, las lesiones más frecuentes también dependerán del estilo de natación que ejecutemos. El crol es uno de los más practicados y, también, uno de los más lesivos.