Cuando una persona sufre una lesión suele surgir, frecuentemente, una duda: qué es mejor optar por el tratamiento con frío o con calor. Como clínica de fisioterapia deportiva en Madrid te contamos cuáles son los efectos para cada tratamiento y cuándo es mejor aplicar uno en detrimento de otro. Si bien es cierto, que en ocasiones no es necesario decidirse por calor o frío, sino que un tratamiento con contrastes de temperatura es lo más adecuado.

Aplicar calor a una lesión: Este tratamiento presenta un efecto analgésico, relaja la zona y, además, es vasodilatador. Es decir, aumenta la circulación sanguínea, también incrementa la flexibilidad muscular. Por todo ello, los tratamientos con calor son muy adecuados para los casos de contracturas musculares, rigidez o problemas en las articulaciones. Este tipo de tratamientos debe aplicarse tres ves al día, sin exceder los 15 minutos en cada una de las sesiones. Desde Clínica PodoSalud queremos hacer hincapié en la importancia de no aplicar un tratamiento excesivo, ya que podría causar el efecto adverso al esperado.

Aplicar frío a una lesión: El tratamiento con frío también tiene un objetivo analgésico, consiguiendo un efecto antiinflamatorio. Al contrario que el tratamiento con calor, el frío supone un efecto vasoconstrictor, es decir, reduce el flujo sanguíneo de la zona. Además, este tratamiento consigue disminuir el espasmo muscular en su momento más crítico. En definitiva la aplicación de frio en una lesión se realiza con los siguientes objetivos: reducir el riego sanguíneo en la zona y frenar la posible inflación y el edema.

En el caso de la aplicación de frío en lesiones es necesario actuar en las primeras horas, 48-72 horas después de producirse la lesión. Este tratamiento es adecuado para lesiones por traumatismo, tendinitis, roturas musculares, esguinces, calambres, etc. En cualquier caso, es necesario tener en cuenta que el hielo puede producir rigidez esporádica en la zona en la que se aplica, por lo que habrá que tener cuidado si la localización de la lesión se produce en una zona como el tren inferior, cuya movilidad es necesaria para caminar.

Contrastes calor – frio: El objetivo de combinar la aplicación de frío y calor es bajar la inflamación que origina la lesión, del mismo modo que reducir el dolor de la misma. Desde nuestro servicio de fisioterapia deportiva en Madrid sabemos que cuando la lesión se encuentra en un estado más avanzado puede ser adecuado aplicar baños de contraste de temperatura, produciendo vasodilatación y la vasoconstricción en la zona. La aplicación de contrastes se producirá tres veces al día, empezando y acabando por la aplicación de calor. La medida adecuada es aplicar un minuto de frío por  cada tres minutos de calor.