El esguince de tobillo es una de las lesiones más frecuentes, ya que resulta realmente fácil que surja este tipo de lesión, sin necesidad de estar practicando ejercicio físico. De hecho, el esguince puede aparecer simplemente por pisar mal al caminar. Los pies son una de las partes más delicadas de nuestro cuerpo, ya que los usamos para desplazarnos y aguantan nuestro peso. Por ello, es necesario utilizar siempre un calzado adecuado, desde nuestro servicio de podología en Madrid queremos resaltar la importancia de conocer el modo en que pisamos y qué tipo de calzado es más adecuado en nuestro caso.

Un esguince de tobillo se produce como consecuencia de sobrepasar los límites de amplitud de movilidad de esta articulación. El motivo más frecuente, para que se produzca esta lesión, es una caída con todo el peso sobre el pie en un movimiento forzado. El esguince puede darse por la parte externa o interna del tobillo. En Clínica PodoSalud te contamos qué tipos de esguince de tobillo existen:

  • Primer grado: Se produce ante una distensión de los ligamentos que unen los huesos del tobillo. En este caso la inflamación es mínima y la recuperación es inmediata tras 1 o 2 sesiones de fisioterapia.
  • Segundo grado: En este caso los ligamentos se rompen parcialmente, la hinchazón de la zona aparece de forma inmediata. El tiempo de recuperación oscila entre 2 y 3 semanas sin que esto conlleve un reposo obligatorio.
  • Tercer grado: Se trata de la lesión más grave, supone una rotura completa de uno o varios ligamentos. A pesar de la gravedad, sólo los casos más extremos necesitarán cirugía. Esta lesión conlleva cierta inestabilidad articular.

Desde nuestro servicio de podología deportiva en Madrid sabemos que es realmente eficiente la aplicación de hielo en la zona afectada en el momento en el que se produce la lesión. Además, será necesario realizar un vendaje con el objetivo de proteger el ligamento afectado y reducir la inflamación de la zona. Una vez trascurren las primeras 48 horas se deja de aplicar hielo y se comienza con otro tipo de tratamientos, con el objetivo de recuperar las condiciones adecuadas en la articulación. En cualquier caso, se deberán realizar una serie de ejercicios específicos que permitan recuperar la propiocepción del tobillo.