Hablamos de una parte de la rodilla que se encuentra en la parte lateral. Más concretamente, debajo de la línea articular. Cuenta con una bolsa sinovial que cumple su función de amortiguar golpes y roces. En nuestra clínica de fisioterapia deportiva en Madrid sabemos que es una zona vulnerable, ya que está compuesta por los tendones de tres músculos: sartorio, grácil y semitendinoso. Como ya te habrás imaginado es una zona con una alta incidencia lesiva. La tendinitis de la pata de ganso es un problema frecuente que suele darse en personas con problemas de pisada, aquellas que realizan un exceso de ejercicio físico y personas con molestias en la zona pélvica o lumbar.

Principales síntomas de la tendinitis en la pata de ganso

Este problema origina irritación e inflamación de los tendones que protegen los tres músculos anteriormente citados. Aunque puede aparecer en cualquier usuario, lo cierto es que esta tendinitis es más frecuente entre corredores y mujeres de tercera edad. El síntoma más evidente de esta lesión se traduce en dolor constante en la zona lateral de la rodilla. Molestia que puede convertirse en intensa al palpar la zona.

Al tratarse de una tendinitis, puede doler únicamente en la fase inicial o, lo que es lo mismo, al iniciar el movimiento. Ya sea saltar, correr o, simplemente, caminar. El dolor desaparece al calentar o seguir haciendo deporte, pero se intensifica una vez que este acaba. En los casos más severos puede perjudicar al usuario hasta el punto de dificultar la práctica deportiva o el movimiento.

Causas de la tendinitis de pata de ganso

Si buscas información sobre este tipo de patología, siempre verás que se hace alusión a una pisada defectuosa o a la práctica excesiva de ejercicio físico, pero lo cierto es que existen más orígenes para la aparición de este problema. Los problemas de la zona lumbar y la pelvis también pueden influir en el desenlace de esta dolencia.

También hablamos de un mal frecuente entre los corredores, ya que al practicar este deporte se genera un gran impacto en ciertas partes de nuestra anatomía, entre las que destacan las rodillas. Para evitarlo, es muy importante realizar un calentamiento adecuado y una planificación deportiva óptima para cada corredor.

En Clínica PodoSalud te contamos que el tratamiento para este tipo de dolencia suele incluir: estiramientos, aplicación de ultrasonido, crioterapia o termoterapia, masajes, etc.