La enfermedad conocida como el pie del atleta es una infección que suele tener lugar como consecuencia de la aparición y acción de hongos o levaduras y que suele hacer mella en los dedos de los pies, en los talones e, incluso en las palmas o entre los dedos de la mano. El nombre médico de esta patología es tiña podal y puede resultar muy molesta. Desde nuestra clínica del pie en Madrid te contamos que entre los principales síntomas de este problema podemos destacar: la piel rojiza y picazón, ardor o escozor, ampollas que supuran y forman costras o piel agrietada y en escamas. También, pueden asentarse sobre las uñas, que pueden terminar por presentar coloración, engrosamiento e, incluso, desprenderse.

El famoso pie del atleta es la infección más habitual del hongo de la tiña, un microorganismo que necesita calor y humedad para sobrevivir. Las zonas húmedas por las que transita un importante número de personas son áreas de especial riesgo. Por este motivo, habrá que extremar las precauciones en las siguientes situaciones:

  1. Evitar, en la medida de lo posible, utilizar siempre calzado cerrado, especialmente si está fabricado en plástico. Para mantener estos hongos alejados, es necesario que el pie transpire.

  2. Tratar de tener los pies siempre secos, es recomendable evitar tener los pies mojados durante periodos prolongados de tiempo.

  3. En zonas públicas como piscinas o vestuarios es imprescindible utilizar chanclas.

  4. Cámbiate de calcetines tantas veces como sea necesario para mantener tus pies siempre secos.

  5. Cuando uses zapatos cerrados, intenta quitártelos en casa para dejar que el pie respire.

En caso de que ya padezcas este problema, deberías ponerte en manos de un podólogo para intentar solucionarlo. En cualquier caso, siempre es aconsejable utilizar talcos antimicóticos que evitan la humedad en esta zona. Además, debes tener presente que el pie de atleta es una patología contagiosa, que se puede transmitir por contacto con directo o por contacto con otros artículos como los zapatos, las toallas, los calcetines o las superficies húmedas. Desde Clínica PodoSalud queremos destacar que, en estos casos, será necesario extremar las precauciones para evitar que otras personas se contagien.