La llegada de un bebé siempre es motivo de alegría. Sin embargo, en alguna ocasión los pequeños pueden nacer con algún tipo de deformidad congénita, es el caso del pie zambo. Una afección que influye tanto a los músculos, como los huesos y los tendones del pie. Esta dolencia puede darse en un solo pie o en ambos, presentando una curva hacia dentro o hacia abajo y mostrando rigidez en la zona. Desde nuestra experiencia, realizando cirugía del pie en Madrid, te contamos todo lo que debes saber sobre esta deformidad y los posibles tratamientos para corregirla.

Se trata de un problema genético, que suele desarrollarse en el segundo trimestre de embarazo, y que se diagnóstica tras el examen que se realiza al bebé tras nacer. Los tratamientos dependerán de si el pequeño presenta más malformaciones complementarias o si sólo ha desarrollado el pie zambo. Esta dolencia suele afectar más a los varones que a las hembras y no suele darse con frecuencia.

En cualquier caso, desde Clínica PodoSalud queremos hacer hincapié en que la mayoría de los casos de pie zambo consiguen corregirse y los pequeños pueden tener una vida normal y activa. El tratamiento puede variar en cada caso, pero lo más frecuente es colocar el pie en la posición correcta y usar elementos como una férula para mantenerlo así. La corrección de esta malformación será más fácil cuanto más pequeño sea el bebé. En las primeras etapas de desarrollo resultará más sencillo corregir el problema. La férula deberá sustituirse semanalmente para mejorar la posición del pie.

Habitualmente, el problema puede manifestarse como consecuencia de un tendón de Aquiles tensionado y el procedimiento para aliviar el problema será simple. Sin embargo, otras veces la malformación puede tener un carácter más grave, haciendo necesaria alguna técnica de cirugía del pie. En cualquier caso, el menor deberá revisar el estado de sus pies hasta que se haya desarrollado de forma completa. Será recomendable complementar el tratamiento específico con algunas sesiones de rehabilitación para ayudar al niño a acostumbrarse a emplear sus pies en la posición correcta.

Los casos de pie zambo pueden corregirse, eliminado por completo la malformación. Aunque otros problemas congénitos o malformaciones pueden suponer complicaciones y agravar la lesión.