De forma errónea, algunas mujeres deciden parar su actividad física cuando descubren que están embarazadas. A menudo el problema es que se sienten mucho más cansadas, pero también es cierto que existe un pensamiento generalizado de que la actividad física puede dañar al feto. Nada más lejos de la realidad. De hecho, desde nuestro centro de fisioterapia deportiva en Madrid queremos destacar que está científicamente probado que algunas actividades, como el pilates para embarazadas, son muy beneficiosas para las futuras mamás y, también, para los bebés.

Durante el embarazo es frecuente sufrir dolores relacionados con lumbalgias y ciáticas, que se pueden minimizar mediante la práctica del pilates. Además, este ejercicio físico ayuda a las futuras madres a ser más conscientes de todos los cambios que experimenta su cuerpo. Sin embargo, una de las cuestiones más importantes, es que mediante su realización se aprenden técnicas de relajación y respiración que serán de gran ayuda durante la gestación y en el momento del parto.

Resulta realmente curioso la cantidad de gente que considera que la mejor opción durante el embarazo es llevar una vida tranquila y sedentaria. Siempre y cuando no estemos ante un embarazo de riesgo, cuando es recomendable reposo, la mejor alternativa será practicar variedades como el pilates para embarazadas.

Desde Clínica PodoSalud queremos resumir todos los beneficios que esta actividad física tiene durante la gestación, así como tras el parto.

  1. Ayuda a fortalecer los músculos del abdomen, lo que será de gran ayuda a la hora del parto.
  2. Previene la diástasis abdominal, es decir, la separación excesiva de la musculatura en la pared abdominal.
  3. Ayuda a reducir la curvatura lumbar que suele tener lugar como consecuencia del cambio del centro de gravedad en las etapas finales del embarazo. Es la mejor manera de aliviar dolores musculares como la lumbalgia o la ciática.
  4. Ayuda a trabajar el suelo pélvico, evitando la aparición de disfunciones uroginecológicas.
  5. Fortalece las piernas, lo que supone una gran ayuda de cara a suportar el aumento de peso propio del embarazo.
  6. Fortalece los brazos, lo que es de gran ayuda para coger al bebé y aportarle los cuidados necesarios.
  7. Mejora la circulación y reduce la retención de líquidos.