Cuando se produce una rotura muscular se produce una pérdida de continuidad en la musculatura, afectado a alguna de las partes que componen el músculo. No existen síntomas que nos permitan evitar esta lesión, sino que suele aparecer de golpe mediante un dolor muy fuerte que no cede con períodos de reposo. Sufrir este tipo de dolencia es mucho más fácil de lo que parece, aunque desde nuestro centro de fisioterapia deportiva en Madrid queremos presentarte algunas de sus principales causas.

  • Algún tipo de lesión previa que no se ha curado de forma correcta.
  • La realización de movimientos bruscos puede llevar a la contracción violenta de la musculatura, desencadenando una ruptura muscular.
  • Golpes, contusiones o caídas.
  • Someter al músculo a una carga excesiva cuando está cansado o no se ha calentado de forma correcta antes de una actividad física.

Acudir a un fisioterapeuta es muy importante para determinar el alcance de esta lesión. Que en ocasiones, cuando la rotura ha sido leve, puede ser difícil de detectar. Aunque existen varios procedimientos que pueden ayudar a los profesionales a analizar la situación para aplicar el mejor tratamiento posible, es el caso de la ecografía muscular o la resonancia magnética. La primera nos permite detectar los daños más superficiales, mientras que la segunda opción sirve para determinar una lesión en el músculo a un nivel más profundo.

Desde Clínica PodoSalud te presentamos algunas de las técnicas más eficaces para recuperarse de una rotura muscular:

  1. En la etapa inicial es necesario un período de reposo con aplicación de hielo para reducir la inflamación. Tiempo tras el cual será necesario comenzar la recuperación mediante la realización de ejercicios terapéuticos.
  2. Posteriormente, habrá que trabajar sobre una serie de ejercicios que permitan estirar el músculo afectado. En el momento de ejecutar esta técnica será necesario que haya desaparecido la inflamación y remitido el dolor.
  3. Las contracciones musculares mediante electroestimulación permiten mejorar la movilidad de la zona afectada. Mejorando la resistencia de la musculatura.
  4. Los ultrasonidos también son muy efectivos, el tratamiento consiste en la aplicación de vibraciones mecánicas.
  5. Los contrastes de frío y calor ayudan a mejorar el problema.
  6. Se trata de una técnica más invasiva que consiste en la aplicación de ligeras descargas en el músculo a través de una aguja.