El primer parón vacacional del año está a la vuelta de la esquina, todos nos afanamos ya en organizar una escapada para esta Semana Santa. Fechas muy propicias para realizar multitud de planes de diversa índole. Sin embargo, lo más habitual de estas fiestas es caminar bastante, esperar de pie para ver las procesiones y comer manjares de todo tipo. Es cansado hasta leerlo, pues ahora vamos a ponernos en la piel de los costaleros, que pueden caminar sosteniendo un peso de hasta 100 kilos sobre sus hombros. Como clínica de podología deportiva en Madrid te contamos algunos consejos para proteger tus piernas y pies durante el próximo puente.

Seas o no creyente, las procesiones de semana santa suscitan mucho interés a nivel cultural. Se trata de una tradición muy arraigada en nuestra sociedad. Sin embargo, participar en estas marchas puede pasarle factura a tus piernas. Hay que caminar muchos kilómetros a paso lento y sosteniendo una elevada carga. Si a pesar de todo, no vas a renunciar a esta experiencia, desde Clínica PodoSalud te contamos algunos trucos para llevarlo del mejor modo posible.

  1. Hacer deporte con regularidad: Durante unos días se va a someter al cuerpo a un sobreesfuerzo, razón por la cual habrá que entrenar para evitar lesiones y otros problemas de mayor consideración. Por ejemplo, caminar una hora al día al menos tres veces por semana es una buena forma de fortalecer las piernas.
  2. Calentar y ejercitar los músculos antes de salir en procesión: Los quince minutos antes de la marcha conviene hacer ejercicios y calentar las zonas que más van a sufrir durante las procesiones. El objetivo es ejercitar los músculos y calentar las piernas y los pies para evitar lesiones.
  3. Hacerte una revisión podológica: Es el mejor modo posible de llegar al evento con una preparación adecuada y optimizar el estado de nuestros pies para la caminata con peso a la que los vamos a someter.
  4. Recuerda hidratar tus pies: Se trata de una cuestión básica para mantener la piel de los pies flexible y que sufran lo menos posible con la intensa actividad que van a sufrir. Lo más adecuado es utilizar cremas y vaselinas específicas para esta zona de nuestro cuerpo.
  5. Hacer estiramiento tras la procesión: Como cuando acabamos de hacer deporte, es necesario para relajar los músculos y que vuelvan poco a poco a la situación de reposo tras el esfuerzo realizado.
  6. Cuidado con las ampollas: Lo más habitual es sufrir heridas y ampollas tras las procesiones, sin embargo no todas son iguales por ello lo más recomendable es acudir a un especialista para tratar el problema de forma adecuada y recuperar la salud de nuestros pies.