Para saber qué es la sesamoiditis lo primero que tenemos que tener claro es dónde están los sesamoideos y cuál es su función. Son dos huesos pequeños y ovalados situados debajo de la cabeza del primer metatarsiano, recubiertos por la cápsula articular y por tres tendones: el flexor corto del primer dedo del pie, el abductor y aductor del primer dedo.

Aunque son dos huesos pequeños, los sesamoideos tienen varias funciones:

  1. Actúan como una polea que potencia la acción muscular del flexor corto del primer dedo.

  2. Aportan estabilidad al primer dedo durante la marcha, durante la fase propulsión.

  3. Funcionan como amortiguadores, reduciendo la presión que recibe el primer metatarsiano contra el suelo.

 

Qué es la sesamoiditis

Es la inflamación del cartílago articular que recubre a los huesos sesamoideos, provocando dolor debajo de la cabeza del primer metatarsiano a la palpación, al caminar o al realizar determinado tipo de deporte. Es un proceso inflamatorio y por eso no siempre son visibles los signos de inflamación. A veces puede ir acompañado de un hematoma.

En la Clínica Podosalud te recordamos que normalmente las causas son una excesiva presión de los sesamoideos contra el suelo o un traumatismo agudo. También puede aparecer cuando el propio tendón del flexor corto del primer dedo ejerce mucha tensión sobre los sesamoideos, lo que provoca su irritación.

Por eso, la sesamoiditis es frecuente en personas que realizan actividades de alto impacto contra el suelo como baloncesto, atletismo o ballet. El uso de un tacón excesivamente elevado con demasiada frecuencia es también un factor de riesgo.

 

¿Cómo tratar la sesamoiditis?

Además de tener en cuenta la historia clínica del paciente, hay que acometer una exploración física en profundidad y evaluar los síntomas. Es la forma de hacer un diagnóstico correcto y no confundir la sesamoiditis con otras patologías similares como la fractura del sesamoideo, la osteoartritis o la osteonecrosis. Para cerciorarnos, podemos hacer pruebas de imagen como una radiografía o una resonancia magnética.

En el tratamiento hay que reducir la inflamación, disminuir la presión de los sesamoideos contra el suelo y prevenir futuras lesiones. Se puede además aplicar frío bajo el primer dedo como medida antiinflamatoria.