La quiropodia es una práctica muy recomendable para dar solución a diferentes problemas del pie. Sin embargo, cuando recomendamos a un paciente someterse a este tratamiento suelen mostrar sus dudas, sobre todo ante el desconocimiento de esta técnica. Desde nuestra experiencia como clínica de la cirugía del pie en Madrid queremos abordar este tratamiento podológico para eliminar los callos y problemas específicos de las uñas. El principal objetivo de esta técnica es mejorar la calidad de vida del paciente, al evitar los dolores propios de la presión de las zonas afectadas con el calzado.

En Clínica PodoSalud te presentamos las principales intervenciones que contempla la quiropodia:

  • Problemas en las uñas: Cada persona puede presentar una grosor o una forma específicas en las uñas del pie, estas características responden a ciertas condiciones genéticas. Nuestros hábitos de vida pueden afectar a las peculiaridades de esta parte de nuestro cuerpo. El tipo de calzado, la higiene o la práctica deportiva pueden condicionar la forma en la que estas se desarrollan. Uno de los problemas más frecuentes en los pies, que causa dolor, es la uña encarnada. Mediante este tratamiento se corta la uña que origina el problema, evitando la inflamación y la aparición de infecciones.
  • Callosidades: El roce del calzado, la elección de unos zapatos inadecuados o una modificación en la forma en la que pisamos son las principales causas para que aparezcan los callos en los pies. El cuerpo genera queratina que se convierte en capas de piel más gruesas, que terminan por convertirse en callos. Los mismos se producen como consecuencia de una agresión externa o una presión fuerte en zonas localizadas.

Siempre es importante hacer caso a las indicaciones del podólogo, si este nos recomienda someternos a quiropodia es que valora que puede ayudarnos a acabar con un problema concreto que nos afecta. Algunas afecciones del pie, como los caños o las uñas en mal estado,  pueden agravarse y convertirse en lesiones de mayor consideración, si no se tratan de forma adecuada. En cuyo caso puede ser necesario recurrir a la cirugía del pie más invasiva para poner solución a los problemas que están generando dolor y malestar.