Quizá su nombre no te suene de nada, pero es una dolencia más habitual de lo que parece en un primer momento. En nuestra clínica podológica en Madrid estamos acostumbrados a tratar este tipo de uña encarnada, que es un problema muy doloroso y molesto. Entre los síntomas más frecuentes de esta dolencia es habitual sentir dolor en la zona de la cutícula del pie, así como tener la zona inflamada e, incluso, caliente.

En ocasiones, estos síntomas van acompañados de una coloración anormal de la uña que, generalmente, presenta un tono más amarillento. Habitualmente, nuestros pacientes nos consultan con frecuencia sobre cuáles son los motivos por los que aparece la retroniquia y en qué consiste su tratamiento.

Lo más frecuente es que la uña se rompa como consecuencia de un golpe o traumatismo fuerte. Cuando una uña se fractura, el organismo trabaja para crear una nueva, que termina empujando la capa fracturada y encarnándola en el dedo por la parte de la cutícula, lo que es realmente doloroso. Puede llegar a crear una infección, en cuyo caso la inflamación iría acompañada de pus. El cambio de coloración se debe a que la uña está muerta, aunque quede sujeta al dedo.

La principal causa de la retroniquia es un golpe fuerte, pero también puede darse el caso de que se produzcan varios golpes suaves continuados. El roce de un zapato al caminar o la utilización de tacones son cuestiones que pueden desencadenar esta dolencia. Quizá por este último motivo, está lesión es más frecuente en mujeres.

Si presentas alguno de los síntomas antes relatado deberías visitar a tu podólogo para que realice un diagnóstico adecuado, con frecuencia este problema se puede confundir con una infección por hongos o cándidas.

Desde Clínica PodoSalud te contamos que el único tratamiento eficaz para acabar con el dolor y la inflamación es la cirugía del pie, una intervención quirúrgica que nos permitirá eliminar la uña muerta que está incrustada en la zona de la cutícula. Afortunadamente, las molestias desaparecen rápidamente con la operación y el problema remite. Para la intervención se empleará anestesia local y la recuperación será, prácticamente, inmediata.