El concepto de pie catastrófico es aquel que sufre múltiples lesiones. Las mismas pueden ser óseas o relativas a las partes blandas: músculos, tendones, ligamentos, etc. Hablamos de lesiones de gravedad que están causadas por grandes impactos como, por ejemplo, un accidente de tráfico o un siniestro laboral. En nuestro centro, especializado en el estudio biomecánico en Madrid, sabemos bien que este problema afecta a la correcta marcha del paciente e interfiere en el desarrollo de sus actividades cotidianas.

Las primeras horas de un caso de pie catastrófico serán determinantes para su posterior recuperación. La gravedad de las lesiones puede alcanzar una gran magnitud, de hecho algunos pacientes pueden verse impedidos para caminar con normalidad durante el resto de su vida. En estos primeros momentos, los traumatólogos y los cirujanos ortopédicos tienen la dura tarea de reconstruir de la mejor forma posible todas las partes del pie que se hayan visto afectadas.

Las lesiones óseas deben inmovilizarse para su curación, mientras que aquellas que afectan a los tejidos blandos pueden solucionarse con injertos de piel. Para acabar con un problema de pie catastrófico es posible que sean necesarias varias intervenciones. Lo que queda claro es que hasta que no se soluciona un problema, no es posible pasar a solucionar el siguiente.

La fase quirúrgica es una de las más importantes de cara a la recuperación, pero no es la única a la que el paciente se tendrá que enfrentar. Tras las operaciones y acciones previas vendrá la fase de rehabilitación donde los fisioterapeutas y otros profesionales se encargarán de que el paciente recupera la movilidad lo antes posible. Desde Clínica Podosalud queremos destacar que es en este punto donde cobra importancia el estudio biomecánico de la pisada.

Tras la realización del mismo, los profesionales pueden crear plantillas personalizadas para ayudar al paciente a caminar y corregir aquellas secuelas que hayan podido quedar. Utilizar el calzado más adecuado en cada momento es otra cuestión fundamental en la que los podólogos pueden orientar al paciente para ayudarle a sobrellevar las lesiones y la recuperación.

Las intervenciones quirúrgicas pueden ser muy traumáticas para el paciente y sus expectativas pueden verse defraudadas tras el paso de los días. La fase de rehabilitación será dura y habrá que trabajar mucho y bien para que le paciente pueda minimizar al máximo las secuelas que el pie catastrófico le haya podido dejar.