La ropa del verano es mucho más ligera para ayudarnos a soportar las altas temperaturas. Lo mismo ocurre con nuestro calzado, pasamos de utilizar zapatos cerrados a mostrar nuestros pies al mundo. Esta zona de nuestro cuerpo es una de las más olvidadas durante el año, pero es necesario cuidarla y protegerla constantemente para poder presumir de pies cuando llega el calor. En nuestra clínica podológica en Madrid vemos muchos casos en los que los pies sufren rozaduras, fricciones o sobrecargas en la época estival. El cambio del tipo de calzado puede resultar brusco. Generalmente, en verano vestimos nuestros pies, sin reparar en sí llevamos el pie bien sujeto y es un error. […]