Pegarse una carrera diaria para mantenerse en forma no es nada nuevo, pero parece que el running ha adquirido tintes de fenómeno y cada vez más personas lo practican. Si estás pensando en adquirir tú también este buen hábito deportivo, probablemente necesites hacerte con un calzado apropiado para llevar a cabo la actividad de manera cómoda, segura y saludable. Desde Podosalud te ofrecemos algunas claves para ayudarte a hacer una buena elección que te permita evitar molestias y lesiones.

Comodidad desde el principio: especialmente al hablar de calzado deportivo, la sensación debe ser buena desde el primer momento. No debes pensar en que vaya a estirarse o ablandarse: su forma debe encajar con tu pie. Uno de los puntos más importantes a tener en cuenta es la distancia entre los dedos y la puntera del calzado: que no sea ni muy apretada ni demasiado holgada, alrededor de medio centímetro.

El peso importa: cuando corremos, golpeamos con todo nuestro peso sobre el terreno y en consecuencia sobre el calzado que llevamos. Por ello, es importante elegir unas zapatillas que se adecúen a la fuerza de impacto que producimos: las personas corpulentas o de peso elevado necesitan un calzado particularmente robusto y con una fuerte amortiguación, mientras que a las más ligeras les puede convenir otro de carácter más blando y liviano. También la propia forma física y el desarrollo de una buena técnica de carrera pueden influir en este aspecto, puesto que a medida que estas aumentan, disminuye la necesidad de amortiguación.

No pierdas de vista tu pisada: cuando vamos a someter a nuestros pies a un esfuerzo como este, resulta especialmente importante que tengamos en cuenta cada factor que puede derivar en problemas. En este sentido, una pisada pronadora o supinadora es un elemento que se tiene más en cuenta en la producción de calzado para el running que en otros deportes, dado que desatender estas condiciones puede traducirse en lesiones. De igual modo, existen opciones especialmente diseñadas para las personas con pies muy anchos. Te recordamos que realizarte un estudio biomecánico en Madrid como el que ofrecemos en Podosalud es un punto de partida ideal para empezar a cuidar mejor de la salud estructural de tus pies.