El running es un deporte muy completo, que no cuesta dinero y que nos permite disfrutar del aire puro y del entorno que nos rodea. Quizá por estos factores se ha popularizado mucho en los últimos años. Pero no deja de ser un entrenamiento y, como tal, deberemos tener en cuenta algunas cuestiones para evitar problemas. Como centro de fisioterapia deportiva en Madrid somos conscientes de las exigencias de esta actividad para nuestro organismo. De hecho, es habitual que lleguen pacientes a nuestra clínica aquejados por diferentes dolencias relacionadas con correr.

Seguro que has escuchado alguna vez aquello de “correr es adictivo”, así que antes de calzarte las zapatillas y volverte loco por el running es recomendable que sepas algunas cuestiones importantes que te ayudarán a reducir al máximo las lesiones.

Aunque pueda parecer una tontería, nuestro peso es importante a la hora de elegir las zapatillas más adecuadas para cada caso. Además, el baremo de peso establecido no será el mismo en función del sexo. Por ejemplo, un hombre que pese más de 75 kilos deberá optar por unas zapatillas con mucha amortización y estabilidad, pudiendo ser más ligeras si el peso es inferior. En el caso de las mujeres, el límite para optar por un calzado u otro serán los 63 kilos.

Otra cuestión relevante es el tipo de pie, resulta evidente que no utilizará las mismas zapatillas una persona con un pie neutro, cavo o plano. En el primer caso, buscaremos una zapatilla que nos proporcione cierta estabilidad y una amortiguación neutra. La misma amortiguación que para una persona con pie cavo, ya que se buscará la rotación interna del pie cuando este impacta contra el suelo. Finalmente, un corredor con pie plano deberá tener una zapatilla que reduzca la pronación, buscando una pisada lo más neutra posible.

Evidentemente, tampoco será lo mismo correr para entrenar que hacerlo con el objetivo de competir. Si, por ejemplo, no haces más de 40 kilómetros a la semana puedes hacerlo con unas únicas zapatillas. Pero, siempre es recomendable contar con más de un par de zapatillas para cambiar a adaptarnos a las diferentes condiciones.

El terreno sobre el que vamos a correr también es importante a la hora de elegir las zapatillas. Si te lo vas a tomar enserio y vas a pasar a formar parte de la cultura del running, es recomendable que visites al podólogo para que revise el estado de tus pies y, en la medida de lo posible, te realice un estudio de la pisada que te permita optimizar tus zapatillas y tu actividad física. En Clínica PodoSalud ponemos a tu disposición los profesionales más cualificados y te aportamos la información necesaria antes de lanzarte al asfalto.