
Correr es una de las actividades físicas más accesibles, pero también una de las que más impacto generan sobre el cuerpo. Al repetir constantemente el mismo gesto, no pisar correctamente o no utilizar el calzado adecuado, muchos corredores y corredoras terminan desarrollando molestias. Prevenir lesiones en corredores es algo más que tratar el problema cuando aparece y para ello es fundamental entender qué lo produce.
¿Por qué los corredores y corredoras son propensos a lesionarse?
Cada zancada al correr conlleva un impacto que puede multiplicar varias veces el peso corporal. Si a esto le sumamos una pisada inadecuada o un apoyo mal distribuido, el riesgo de lesión aumenta significativamente.
Algunos factores que influyen directamente son:
- Tipo de pisada
- Desalineaciones biomecánicas
- Uso de calzado inadecuado
- Aumento brusco de la intensidad o carga del entrenamiento
- Superficies duras o irregulares
Estos elementos, al combinarse, generan sobrecarga que puede terminar en lesión.
Prevenir lesiones en corredores: ¿cuáles son las más frecuentes?
1.- Fascitis plantar
- Es una de las lesiones más comunes.
- Se produce porque se inflama la fascia plantar y genera dolor en la planta del pie, especialmente al apoyar por la mañana o tras periodos de reposo.
2.- Tendinopatía aquílea
- Afecta al tendón de Aquiles y se relaciona con la sobrecarga o una falta de adaptación al esfuerzo.
- El dolor aparece en la parte posterior del tobillo.
3.- Periostitis tibial
- Provoca dolor en la parte interna de la tibia y es muy habitual en corredores que aumentan la intensidad o el volumen de golpe, sin adaptación.
4.- Metatarsalgia
- Se manifiesta con dolor en la zona delantera del pie.
- Se asocia a un reparto inadecuado de la carga en el pisada.
La importancia de la podología en la prevención
La podología no interviene solamente cuando ya hay una lesión, sino que tiene un papel muy importante en la prevención.
Prevenir lesiones en corredores es posible mediante un estudio biomecánico de la pisada, pues en él detectamos las alteraciones que, a largo plazo, pueden generar problemas.
A partir de ese estudio, podemos aplicar medidas para reducir el impacto y mejorar el gesto al correr, como por ejemplo:
Hacer el estudio de la pisada antes de empezar a correr o antes de subir la intensidad del entrenamiento.
- Utilizar calzado adecuado según el tipo de apoyo.
- Incrementar la carga de manera progresiva.
- Trabajar la fuerza y la estabilidad.
- Escuchar las señales del cuerpo y no ignorar nunca el dolor.
Piensa que la prevención siempre es más sencilla, y a menudo eficaz, que la corrección posterior.
Se puede correr sin dolor
Que correr sea un deporte más lesivo no significa que sea una parte inevitable. En la mayoría de los casos, podemos prevenir lesiones en corredores si actuamos a tiempo y con el enfoque adecuado.
Por ejemplo, si quieres tratar la fascitis plantar en Madrid desde nuestro enfoque podológico, analizaremos tu caso y combinaremos técnicas como el uso de plantillas personalizadas, terapia manual o recomendaciones específicas para aliviar el dolor y evitar recaídas.
Si corres de forma habitual o quieres empezar a correr y evitar lesiones, contacta con nosotros.