
Las chanclas son uno de los calzados más utilizados en verano. Son ligeras, fáciles de poner y quitar, y muchas personas las utilizan durante horas. Sin embargo, la respuesta no es tan sencilla como chanclas sí o no: no son perjudiciales en sí mismas, pero no están diseñadas para todos los usos.
Chanclas sí o no: ¿cuál es el problema?
Las chanclas cumplen perfectamente su función en la playa, la piscina o el vestuario del gimnasio. El problema aparece cuando las utilizamos para caminar durante horas, hacer turismo o pasar toda una jornada de pie.
Al no sujetar el talón, el pie necesita hacer un esfuerzo constante para evitar que el calzado se desplace. Este pequeño gesto, repetido miles de veces al día, modifica la forma natural de caminar y aumenta el trabajo de músculos y tendones.
Con el tiempo aparecen molestias que solemos atribuir al cansancio y, en realidad, están relacionadas con el tipo de calzado.
¿Qué efectos puede tener un uso prolongado?
Los estudios en biomecánica indican que caminar con chanclas modifica algunos parámetros de la marcha, especialmente porque los dedos tienen que flexionarse más para sujetar el calzado.
Esto favorece la aparición de problemas como:
- Sobrecarga de la fascia plantar
- Tendinitis en pie o tobillo
- Dolor en el talón
- Fatiga muscular
- Rozaduras o ampollas
Esto no significa que todo el mundo desarrolle estas patologías, pero el riesgo aumenta cuando el uso es continuado.
¿Hay alguna alternativa recomendable?
La respuesta a “¿chanclas sí o no?” es más compleja y abierta de lo que parece.
Existen sandalias diseñadas para otro tipo de uso y que, dependiendo de tus pies, pueden resultar muy recomendables:
- Si vas a caminar largas distancias, elige sandalias que sujeten tanto el antepié como el talón y cuya suela tenga buena amortiguación.
- Si presentas alguna alteración biomecánica de la pisada, elige unas compatibles con el uso de plantillas.
Ya sabes que en Podosalud somos especialistas en plantillas ortopédicas a medida en Madrid. A través de un estudio personalizado de la pisada, diseñamos las plantillas específicas para ti y te ayudamos a elegir el tipo de calzado que mejor cuide de la salud de tus pies.
La clave está en utilizar cada zapato para lo que fue diseñado
Las chanclas no son malas, pero tampoco son un calzado para todas las situaciones.
Entonces, ¿chanclas sí o no? Sí en la piscina o en la playa. No para caminar durante horas, hacer actividades físicas, permanecer mucho tiempo de pie o utilizarlas como calzado habitual del día a día. Para esos momentos existen alternativas que ofrecen una mayor estabilidad y protegen mejor tus pies.
Si sufres dolor, molestias o crees que tu forma de pisar puede estar influyendo en otros síntomas, contacta con nosotros para ayudarte.