
Prevenir callos y durezas es más que tratar una molestia estética, pues estas afecciones pueden provocar dolor, alterar la pisada y favorecer la aparición de otras lesiones si no se tratan correctamente.
Prevenir callos y durezas: ¿son lo mismo?
No exactamente:
- Las durezas (hiperqueratosis) son un engrosamiento de la capa superficial de la piel como respuesta al roce o a una presión mantenida. Suelen ocupar una superficie amplia y, aunque pueden ser molestas, no siempre causan dolor.
- Los callos (helomas) son lesiones más localizadas y profundas. Tienen un núcleo central que presiona los tejidos al caminar, por lo que suelen ser bastante dolorosos.
Aambos son mecanismos de defensa del organismo frente a un exceso de presión o fricción.
¿Por qué aparecen?
Si queremos prevenir callos y durezas, debemos entender qué los causa, pues tratarlos sin averiguar su origen es una solución temporal.
Algunas de las causas más habituales son:
- Utilizar calzado demasiado estrecho o inadecuado
- Alteraciones en la forma de caminar
- Deformidades del pie (juanetes, dedos en garra, etc.)
- Sobrecargas en las zonas de apoyo
- Permanecer muchas horas de pie
- Practicar determinados deportes (correr, senderismo, fútbol…)
Lo más normal es que el problema no esté solo en el calzado, sino en cómo se distribuye el peso al caminar.
¿Se pueden prevenir?
Sí, siempre que actuemos sobre la causa que origina la presión, como te decíamos en el punto anterior.
Algunas de nuestras recomendaciones son:
- Elegir un calzado que se adapte bien a tus pies
- Mantener la piel hidratada
- No utilizar callicidas sin supervisión profesional
- Revisar periódicamente el estado de los pies
- Pedir cita en Podosalud cuando las lesiones aparezcan con frecuencia
¿Cómo puede ayudarte un podólogo?
El tratamiento no puede consistir solo en eliminar el callo o la dureza. Es fundamental estudiar por qué ha aparecido la lesión y analizar aspectos como:
- La forma del pie
- La distribución de cargas al caminar
- La pisada
- El tipo de calzado utilizado
- Si existen deformidades o alteraciones biomecánicas
Una vez obtenida esta información podemos diseñar un tratamiento mucho más eficaz y duradero.
Cuando el problema está en la forma de apoyar el pie
En muchos pacientes, los callos y las durezas aparecen porque determinadas zonas del pie soportan más presión de la que deberían durante la marcha.
En estos casos, un estudio biomecánico de la pisada es de gran ayuda. En caso de que indique que necesitas plantillas ortopédicas a medida en Madrid, en Podosalud confeccionaremos unas totalmente personalizadas para ti. Gracias a ellas podremos:
- Redistribuir las cargas
- Reducir el exceso de presión sobre los puntos de apoyo
- Disminuir el riesgo de callos y durezas vuelvan a aparecer
Estas lesiones no desaparecen por sí solas si lo que las provoca sigue presente. Un tratamiento podológico adecuado no solo elimina la lesión, sino que ayuda a prevenir los callos y durezas.
En Podosalud estudiamos tu pisada y el origen del problema para ofrecerte un tratamiento personalizado que te permita caminar con comodidad durante mucho tiempo.