
Cuidar de los pies en verano se hace más evidente porque ¡por fin les hacemos un poco de caso! Nos ponemos sandalias, vamos a la playa o a la piscina… Y tras un largo invierno escondidos bajo los calcetines, quedan a la vista.
Sin embargo, es en esta época en la que más molestias y lesiones vemos en consulta. Y es que hay pequeños hábitos del verano que terminan afectando a la pisada, la postura e incluso a otras articulaciones.
¿Por qué hay que cuidar de los pies en verano un poco más que el resto del año?
1.- El cambio de calzado
Durante el invierno solemos usar zapatillas o zapatos cerrados que aportan estabilidad y sujeción. En verano, lo normal es utilizar calzado mucho más plano y flexible.
El problema aparece cuando el pie pierde soporte durante muchas horas al día. Las chanclas o las sandalias muy planas pueden provocar:
- Sobrecarga en la fascia plantar
- Dolor en talones y metatarsos
- Fatiga muscular
- Sobrecarga en rodillas y espalda
- Alteraciones en la forma de caminar
Además, muchas personas aumentan la actividad física durante esta época, sin que el pie esté realmente preparado para ello.
2.- Caminar descalzo no siempre es lo mejor
Caminar descalzo durante largos periodos no siempre es recomendable, especialmente en personas con alteraciones biomecánicas o problemas de pisada.
En algunos casos, esto puede agravar molestias como:
- Fascitis plantar
- Tendinitis
- Dolor en el arco plantar
- Sobrecarga muscular
- Problemas de estabilidad
Cada pie tiene unas necesidades concretas y no todos responden igual a la falta de soporte.
3.- Rozaduras, ampollas y uñas
El calor, el sudor y el roce constante disparan la afluencia en consulta para cuidar de los pies en verano. Entre los problemas más habituales encontramos:
- Ampollas
- Rozaduras entre los dedos
- Uñas encarnadas
- Hongos
- Grietas en los talones
- Sobrecarga por caminar largas distancias
Muchos de estos problemas aparecen por utilizar calzado inadecuado o no adaptar el pie progresivamente los pies al aumento de actividad.
El verano también revela problemas de pisada
Hay personas que pasan gran parte del año sin molestias y empiezan a notar dolor precisamente en verano.
Esto ocurre porque usamos calzado más abierto y menos estable que evidencia ciertas alteraciones biomecánicas que durante el invierno estaban compensadas.
En Podosalud realizamos estudios personalizados para valorar si es necesario un tratamiento específico o plantillas ortopédicas a medida en Madrid. Especialmente en casos de dolor recurrente, sobrecarga o problemas de apoyo.
No esperes a que el dolor aparezca
Esperar no es la mejor estrategia. Cuidar de los pies en verano es importante, pero detectar posibles problemas antes de que llegue esta época del año evita complicaciones.
Si notas dolor, fatiga al caminar o molestias que aparecen recurrentemente cada verano, en Podosalud te ayudaremos a identificar la causa y encontrar la solución más adecuada.