Correr es y seguirá siendo por muchos años el deporte favorito de muchísimas personas y el más practicado. En los últimos tiempos, también es el más vigilado y preparado, con nuevos materiales, ropas y accesorios. Por eso, hoy nos gustaría aprovechar estas líneas de nuestro blog para explicaros cómo elegir las zapatillas de running de manera correcta. ¡Sin equivocaciones!

Salir a correr es, sin duda, la primera opción de muchas y muchas personas que quieren iniciarse en la práctica deportiva o que quieren cuidarse un poco más en serio. Pero para que el running sea efectivo y beneficioso, también tenemos que tener ciertas precauciones. Una de ellas es, sin lugar a dudas, elegir buen material. En un artículo anterior ya os explicamos cuáles fueron las mejores zapatillas de running en 2019. En esta ocasión, pretendemos ofrecerte 4 claves para decantarnos por las más adecuadas para cada caso.

Es importante, básico diríamos, que los runners estén concienciados de la importancia de escoger un calzado de calidad. Para hacerlo, hay que tener presente muchos aspectos, como la amortiguación, la relación calidad-precio, la superficie, cuál es nuestro tipo de pisada o la durabilidad de las zapatillas.

  1. ¿Cuánto y por dónde vas a correr?

Dos preguntas que tenemos que tener claro. No es lo mismo correr 5 kilómetros un par de veces a la semana que preparar una maratón. Para carreras cortas, una opción ligera puede ser buena idea. Para distancias y esfuerzos más largos, es preferible añadirle algo de peso para ganar en amortiguación y proteger nuestros pies, articulaciones y músculos.

  1. El tipo de pisada, fundamental para elegir las zapatillas de running

¿Pronador, neutro o supinador? ¿Te suena la pregunta? Si la respuesta es afirmativa, no es la primera vez que tienes que elegir las zapatillas de running correctas, ¿verdad? La pisada correcta es aquella que comienza con un apoyo de la zona externa del talón y arco del pie. Es denominada supinación. A continuación, se colapsa el arco interno del pie y se vuelca hacia la parte interna. Esto es la pronación. En la última fase, se despega el pie por la zona del dedo gordo.

Se puede afirmar que la diferencia entre un pronador y un supinador es la prolongación de alguna de las fases o que alguna de ellas no existe. En cualquier caso, es preciso revisarlo para evitar lesiones.

  1. La calidad de las zapatillas

Ten presente que la calidad no siempre va ligada al precio, aunque el calzado especializado suele ser más caro que el técnico. Para elegir las zapatillas de running más adecuadas, tendremos que fijarnos en la comodidad, el buen ajuste a nuestro pie, que sean transpirables, que ofrezcan agarre y su durabilidad.

  1. Los calcetines

Los grandes olvidados del running. Al menos, hasta hace bien poco. Unos buenos calcetines son tan importantes como una buena zapatilla. Busca aquellos que te ofrezcan refuerzo en las zonas de mayor roce. Además, han de estar fabricados en materiales transpirables y que sean de nuestra talla.