Las plantillas son un instrumento muy adecuado para corregir posiciones incorrectas a la hora de caminar. Pero no debes usar una plantilla cualquiera, lo recomendable es que acudas a tu clínica podológica en Madrid para que los expertos te fabriquen una solución a medida. Tienes que tener en cuenta que estos elementos son personales e intransferibles, ya que cada pie es diferente y  están elaboradas a medida para solucionar un problema en concreto de una persona en particular. Lo primero que hará tu podólogo es hacer un estudio para detectar el problema en la pisada y, posteriormente, mediante el molde de tu pie elaborar una plantilla adecuada para corregir la anomalía.

Una cuestión fundamental para utilizar las plantillas es elegir un calzado adecuado, si tienes los pies planos debes elegir unos zapatos que no te aprieten y es preferible que tengan cordones. Si, por el contrario, tienes un problema por pies cavos lo más habitual es que tengas molestias en el empeine, ya que el calzado te rozará en esta zona. La mejor forma de evitarlo es escoger unos zapatos de caña alta.

Si al introducir la plantilla en los zapatos notas que se hacen pliegues o arrugas o que no encaja bien es que la plantilla es demasiado grande y deberemos adaptarla. En cualquier caso, nunca es recomendable manipularlas en casa, en su lugar debemos llevar la plantilla y los zapatos para que el podólogo analice el estado de las plantillas y las adapte en caso de ser necesario. Cuando vas a someterte a una tratamiento ortopodológico es aconsejable que lleves el calzado que usas frecuentemente para evitar que surja este problema.

Desde Clínica PodoSalud queremos destacar que resulta esencial que la plantilla esté bien ajustada al contrafuerte del talón. Otro problema que puede surgir es que la plantilla quede corta en relación con el zapato. Una vez más, de darse esa situación será necesario adaptar la plantilla al calzado y esta tarea debe ejecutarse por un profesional debidamente cualificado. A veces, estos elementos pueden hacer ruido, sin que esto sea indicativo de que no están bien ajustados. Para evitar este problema podemos echarle polvos de talco.

El tamaño y la forma de las plantillas se adaptan con facilidad a los zapatos, pero siempre debes tener en cuenta que es necesario que el calzado seleccionado sea el adecuado para sujetar bien la plantilla y que el tratamiento ortopédico sea lo más efectivo posible, consiguiendo los resultados esperados.