Un calzado inapropiado, que nos quede pequeño o sea demasiado ajustado, puede ocasionarnos heridas u otros problemas en las extremidades. Según nuestra experiencia en la realización de cirugía del pie en Madrid, algunos remedios caseros pueden agravar el problema. Antes de intentar ponerle remedio por nosotros mismos, siempre es recomendable visitar un podólogo que determine cuál ha sido el problema y cuál es la mejor solución. Además de las curas con ungüentos caseros, deberemos evitar ciertas prácticas si queremos que nuestras heridas se curen y no desencadenen otros problemas de diversa consideración.

En Clínica PodoSalud estamos acostumbrados a ver muchas heridas y complicaciones en los pies. Por ello, nos gustaría que siempre tengas presentes algunos consejos básicos que pueden ayudarte a tener uno pies sanos, libres de heridas o ampollas.

  • Nunca laves tus pies con agua y bicarbonato. Aunque es un método recomendable para ablandar las durezas de los pies, lo cierto es que en la zona afectada puede favorecer la infamación, dificultando además la cicatrización de las posibles heridas.
  • Utiliza siempre calzado impermeable. La humedad no es una buena aliada de las heridas. Por ello, al caminar bajo la lluvia siempre es importante utilizar un calzado que nos garantice que no penetrará el agua. No sólo es un problema que se mojen las heridas, muchas veces la lluvia moja nuestros pies y no tenemos opción de cambiarnos, por lo que nos vemos obligados a mantener la humedad durante horas.
  • No optes por un calzado demasiado apretado. Seguramente, este ha sido el motivo por el que tienes una herida u otros problemas en los pies. Por ello, evitarlo es recomendable para que la zona afectada pueda respirar y no se produzcan roces.
  • Evita las aglomeraciones de gente. El principal riesgo de las aglomeraciones es que alguien nos pise causándonos dolor en la herida y complicando la cicatrización de la misma.
  • Camina sólo lo necesario hasta que la herida desaparezca. Habitualmente, cuando caminamos nos suda el pie. Como ya hemos comentado, mantener la humedad alejada es una cuestión importante para sanar las heridas. Así que hasta que nuestra extremidad se haya sanado por completo, es aconsejable evitar las largas caminatas y apostar por un calzado abierto o, en su defecto, transpirable.