Seguro que has escuchado que todas las zonas de nuestro cuerpo se reflejan en nuestros pies. Existe una técnica oriental, la reflexología podal, que equilibra las energías del organismo mediante la manipulación de los pies. En nuestra clínica podológica en Madrid nos preguntan con frecuencia sobre este procedimiento. Los efectos generales de estas manipulaciones buscan estimular el sistema nervioso, circulatorio y glandular. Lo que se consigue es un estado de relajación, muy placentero.

Seguro que muchas veces, después de un día agotador, has deseado un buen masaje de pies. Todos conocemos su principal beneficio: el estado de bienestar que alcanzamos. La explicación teórica de esta técnica es que se establece el equilibrio energético del organismo. De hecho, es una de las técnicas de medicina natural más antigua. Se utiliza, incluso, como método para la recuperación de enfermedades.

La manipulación debe ejecutarse por auténticos profesionales. En sus orígenes, se trataba de pequeños masajes, pero con el paso del tiempo se comprobó que había una influencia o reflejo de las diferentes regiones corporales en los pies. Este hallazgo dio lugar a esta técnica tal y como la conocemos hoy en día.

Fue en 1913 cuando el doctor William Fitzgerald observó que las presiones en diferentes zonas corporales le permitían realizar operaciones de nariz o de garganta sin el uso de anestesia. Es decir, que reducían la sensibilidad de la zona que iba a tratar.

Fitzgerald estableció una teoría tras el descubrimiento. Considera que existen diez líneas energéticas que recorren el cuerpo humano, que van desde la punta de los dedos de los pies hasta la cabeza. Pero, también estableció que estas líneas se dividen en tres tramos transversales. Todo ello le llevó a establecer las partes del cuerpo y los principales órganos en una zona muy concreta de la planta de nuestros pies.

En Clínica PodoSalud no dudamos que los pies sean una de las partes más importantes de nuestro organismo. Lamentablemente, no siempre les prestamos la atención que deberíamos. Visitar al podólogo con frecuencia puede ayudarnos a mantener nuestra salud en buen estado. De hecho, está comprobado que los pies y algunas enfermedades están relacionados, como en el caso de la diabetes.