Podemos describir esta patología como un dolor que se origina en la planta de los pies, en la zona donde finalizan los dedos. Las molestias por este problema pueden verse acentuadas al realizar tareas cotidianas como caminar o correr. Normalmente, el dolor coincide con el metatarsiano del segundo dedo, pero en ocasiones puede haber más de uno afectado. Desde nuestra clínica del pie en Madrid, te explicamos que los metatarsianos son unos huesos largos que conectan el pie con sus dedos.

Precisamente, uno de estos huesos es más grueso, al igual que el dedo pulgar del pie. Es aquí donde se localizan los juanetes. Estos huesos tienen una función fundamental que es soportar el peso del cuerpo a la hora de despegar el pie del suelo para caminar, saltar o correr. Evidentemente, sufren mucha tensión en cada paso, por lo que no es extraño que se produzcan lesiones en esta zona.

Dicha presión, realizada de forma continua y repetitiva en la zona metatarsal, puede provocar inflamación y dolor localizado. Una molestia que puede traducirse como una sensación punzante que se agudiza al caminar, sobre todo si lo hacemos descalzos o con unos zapatos poco apropiados. En la zona en la que se ejerce la máxima presión pueden aparecer durezas y callos. Este problema puede verse agravado, maximizando el dolor. Un exceso de presión en los huesos metatarsianos puede desencadenar el desplazamiento de la articulación, lo que provoca otra patología conocida como los dedos de martillo.

Este problema puede corregirse con una férula en los casos más leves, pudiendo ser necesario el paso por el quirófano en los supuestos más graves. Un podólogo experimentado detectará la presencia de los dedos de martillo con un simple examen físico. La sintomatología puede confundirse, en algunos casos, con otros dolores relacionados con el Neuroma de Morton, una fractura o la artritis en la zona.

¿Por qué surge la metatarsalgia?

Normalmente, este problema se desencadena por un exceso de presión. Pero, a veces, también se produce por sobrepeso, por la morfología del pie, las deformidades de los dedos, uso de calzado inadecuado, etc.

Sin duda, ante el menor indicio o dolor en el pie es recomendable acudir al podólogo para que realice un diagnóstico adecuado y nos asesore sobre el mejor tratamiento posible. En Clínica PodoSalud hemos tratado muchos casos de metatarsalgia y sabemos que el mejor tratamiento dependerá de la causa del problema. Generalmente, se requerirá el uso de plantillas personalizadas para eliminar los puntos de presión máxima.