La onicomicosis es una patología común en la población que, tratada a tiempo, se puede combatir de forma rápida y eficaz. Se trata de una infección por hongos en las uñas que afecta tanto desde el punto de vista de la salud como de la estética, provocando alteraciones en cuanto a color y forma. En este post, desde Clínica Podosalud te explicamos en qué consiste la onicomicosis, sus causas, síntomas, tratamientos y pautas de prevención.

La onicomicosis puede presentarse tanto en las uñas de las manos como de los pies, aunque es más frecuente el segundo caso. Afecta a la estética de las uñas, las hace parecer más gruesas y con un tono amarillento que puede volverse más oscuro según avanza la infección.

Tratada en su primera fase, los resultados son muy buenos y las uñas afectadas se recuperan en su totalidad. Pero si no acudes al médico hasta que la infección se expanda, el tratamiento y desaparición serán más complicados. De hecho, una micosis en estado avanzado puede derivar en el desprendimiento total de la uña e infectar a otras.

Las causas

La principal son los hongos dermatofitos, con capacidad de invadir zonas de la piel queratinizadas, como las uñas y el pelo. El hongo Trichophyton rubrum es el responsable de esta patología en la mayoría de los casos. Puede transmitirse por el contacto directo con una persona infectada o por el ambiente. Otros factores de riesgo son:

  • La humedad: por eso, la onicomicosis es más frecuente en verano y en personas con sudoración excesiva. Sobre todo, en las duchas o piscinas públicas.
  • Haber sufrido pie de atleta o tiña en el pie: es una infección por hongos que afecta a la piel y que puede extenderse a las uñas.
  • Convivir con alguien que sufra de onicomicosis: esto aumenta las posibilidades de contraerla, sobre todo si se comparten espacios como la ducha u objetos personales como las toallas.
  • Padecer otra enfermedad de la piel como la psoriasis.
  • Contar con un sistema inmune deprimido. Cuando sufres diabetes las defensas bajan, al igual que con la inmunosupresión.

El tratamiento

Depende de si el hongo ha afectado a la raíz de la uña o no. En caso de que no, el tratamiento consiste en aplicar un antifúngico local. En cambio, si la raíz de la uña ha resultado afectada habrá que iniciar un tratamiento médico supervisado por un especialista.