Podemos definir una contractura muscular como una complicación neurológica o musculoesquelética que se caracteriza por desencadenar problemas de movilidad en las articulaciones. Sin embargo, este concepto no debe confundirse con el de contracción, que es cuando el musculo se acorta para desarrollar una determinada acción. El primero está relacionado con una patología mientras que en el segundo caso es fisiológico. En nuestra clínica estamos especializados en el estudio biomecánico en Madrid y sabemos que el comportamiento de los músculos y las malas posturas corporales pueden desencadenar lesiones y problemas de mayor envergadura.

 

Principales tipos de contracturas

Mioestática

Se produce cuando el músculo se encuentra en un acortamiento leve continuo, pero no existe lesión muscular. Suele producirse cuando se realiza un esfuerzo puntual. Por ejemplo, en el caso de personas sedentarias que, en un momento determinado, realizan un ejercicio físico puntual. Se resuelve en un periodo breve de tiempo con la realización de suaves estiramientos.

Adherencias

El déficit de movimiento puede provocar cambios en el tejido conjuntivo. Esta acción causa la fijación en posición acortada. Este es uno de los motivos por los que es recomendable realizar ejercicio físico para ejercitar los músculos.

Adherencia del tejido cicatrizal

Suele aparecer después de un problema inflamatorio, por patología química o mecánica. El problema se produce cuando ese tejido se adhiere entre sí y con el tejido que les rodea, lo que provoca una restricción en el movimiento.

Contractura irreversible

Tiene lugar cuando los tejidos blandos y el conjuntivo han ido desapareciendo y dando lugar a tejido óseo o fibrótico. Estos últimos no son extensibles, lo que se traduce en una pérdida de la movilidad.

Contractura pseudomioestática

Es generado por una lesión en el sistema nervioso que provoca una contracción permanente del músculo.

Generalmente, las contracciones suelen darse en la zona cervical y a lo largo de la columna vertebral. En el primer caso, hablamos de las contracturas que afectan al trapecio: cráneo, cuello y hombros. Lo más habitual es que aparezcan por malas posturas continuadas o esfuerzos puntuales. Es un problema habitual entre los estudiantes y trabajadores que emplean el ordenador en su rutina diaria. Aunque, desde PodoSalud queremos destacar que el latigazo cervical, que suele tener lugar en un accidente de tráfico, también es una de las casusas de la aparición de este problema que puede causar molestias hasta la mitad de la espalda.