Siempre nos centramos en los pies de los más pequeños del hogar, ¿verdad? Abandonamos un poco el cuidado de los pies en personas mayores cuando es también muy importante. Vamos a tratar de ofrecerte algunos consejos en este nuevo post que esperamos que os sean de gran utilidad. ¡Comenzamos!

A medida que vamos envejeciendo, nuestro cuerpo empieza a no funcionar como nos gustaría. Distintas partes de nuestro cuerpo van sufriendo dolencias o diversas patologías. Las extremidades inferiores no iban a ser menos. Los pies, concretamente, son de los más delicados, ya que, si te paras a pensarlo, soportan todo el peso de nuestro cuerpo durante toda nuestra vida.

El cuidado de los pies en personas mayores: el dolor

Una mala elección en el calzado, malos hábitos de higiene o el exceso de ejercicio físico intenso son algunos factores que pueden provocar dolor, también en personas mayores. Para un cuidado de los pies en personas mayores que sea completo es preciso contar con revisiones podológicas periódicas. Ser mayor no debe implicar que nos descuidemos de la salud de nuestros pies. De hecho, muchas de las patologías pueden darse en este momento de nuestra vida y las soluciones no pueden dejarse de lado.

Son varias las dolencias que pueden en nuestras extremidades a medida que nos hacemos mayores:

  • Artrosis en los pies
  • Pie diabético
  • Cambios en la piel
  • Cambios en las uñas
  • Cambios en el tejido osteomuscular
  • Menor sensibilidad
  • Cambios en la marcha y la movilidad

Para conseguir el cuidado de los pies en personas mayores más óptimo, hay ciertas pautas que tenemos que tener presentes. Cuantos más cuidados prestemos, menos dolencias tendremos, también en otras partes de nuestro cuerpo, como la cadera, las rodillas o los tobillos.

La mejor recomendación que se puede hacer es la de ponerse en manos de expertos en podología general. Especialistas que sean capaces de ofrecer un asesoramiento y atención completas, resolviendo cualquier duda que pudiéramos tener y también ofreciendo soluciones adecuadas para cualquier inconveniente que suframos. Estudios de la pisada, plantillas personalizadas para aliviar el dolor o un cambio de calzado para mejorar la salud de los pies son solo algunas alternativas que tenemos a nuestro alcance.