Y tú, ¿solo vas al podólogo cuando tienes dolor o molestias en los pies? Esa actitud puede convertirse en un problema a la larga, ya que será imposible adelantarnos a los inconvenientes y prevenir cualquier problema que pudiéramos padecer. Por eso, vamos a aprovechar este post para ofrecerte hasta 5 razones para ir al podólogo. ¡Comenzamos!

En nuestro deseo se encuentra siempre poder ayudar a todas las personas que depositan su confianza en nosotros. Por eso, el asesoramiento es parte fundamental de nuestro día a día. Hace no mucho, por ejemplo, ya os dimos algunas interesantes claves para elegir los zapatos frente al frío. Ahora que ya nos encontramos en pleno otoño, vas a encontrarlas muy necesarias.

Lo cierto es que los pies son los grandes olvidados de nuestra anatomía. No les prestamos la suficiente atención ni tampoco tratamos de darles todos los cuidados que necesitan. Eso debería cambiar. Ojalá cambiase. Lo ideal sería que todos acudiésemos una vez al año a la consulta de un especialista que sea capaz de velar por la buena salud de nuestros pies.

Piénsalo bien. De media, damos diariamente unos 10.000 pasos. ¿Eres capaz de calcular todos los que das a lo largo de tu vida? Suficientes para dar la vuelta al mundo caminando en varias ocasiones. Además, todo el peso de nuestro cuerpo recae sobre ellos, por lo que su desgaste es considerable. ¿De verdad consideras innecesario tener que cuidarlos?

Principales razones para ir al podólogo

Apunta estas cinco razones para ir al podólogo:

  • Prevención: Siempre mejor prevenir que curar. Detectar una lesión o una mala pisada con tiempo suficiente nos ayudará a corto y largo plazo. Mantendremos nuestra salud podológica y evitaremos que las anomalías se enquisten, afectando el resto de nuestro cuerpo, principalmente rodillas, cadera o columna.
  • Deporte: Si eres deportista, tienes que tener presente que estás realizando miles de repeticiones concretas día tras día, generando grandes sobrecargas en los pies. Un especialista será capaz de prevenir y controlar lesiones y patologías.
  • Crecimiento: Más razones para ir al podólogo: acudir a un podólogo en edades infantiles nos permite un diagnóstico precoz de cualquier anomalía. Del mismo modo, la evolución de la pisada de los más pequeños desde la niñez hasta una edad adulta evitará problemas.
  • Elección del calzado: Elegir zapatos y zapatillas adecuadas es fundamental para evitar la aparición de problemas. En este sentido, un profesional será capaz de orientarte sobre las mejores alternativas para tu día a día.
  • Información: Visitar un podólogo es vital para prevenir lesiones y la aparición de toda clase de problemas. Acudir periódicamente nos permitirá conocer la salud de nuestra pisada en todas las etapas de nuestra vida.